
El uso de tecnología hidrodinámica y agua a alta presión se ha convertido en una herramienta indispensable en los sectores industrial y de la edificación debido a su alta eficiencia. Sin embargo, la naturaleza de estos trabajos, que implican operar con presiones extremas, exige la implantación estricta de protocolos de prevención de riesgos laborales (PRL) para garantizar la seguridad de los operarios y del entorno.
Para mitigar los riesgos derivados de estas intervenciones, como el efecto retroceso, los cortes por fluidos o la proyección de partículas, es fundamental que las empresas ejecuten una planificación rigurosa. Esto incluye desde la delimitación y señalización perimetral de la zona de trabajo hasta la verificación diaria del estado técnico de mangueras, conexiones y boquillas de los equipos de hidrojet.
Formación y Equipos de Protección Individual (EPI) especializados
La base de una operativa segura radica en la cualificación del personal. Los operarios deben contar con formación específica sobre el manejo de los equipos y conocer las presiones nominales de trabajo.
Asimismo, el uso de Equipos de Protección Individual (EPI) certificados para alta presión es de obligado cumplimiento. Esto abarca el uso de botas con puntera y metatarso reforzados, trajes de protección resistentes a chorros de alta presión, guantes de seguridad, pantallas faciales y protección auditiva adecuada.
Con el objetivo de estandarizar estas metodologías y ofrecer un marco técnico de referencia para el sector, la asociación dispone de un documento especializado de descarga gratuita. Para profundizar en los procedimientos de seguridad en obra, los requisitos técnicos de los equipos y la normativa vigente, te invitamos a consultar y descargar de forma directa la Guía de Aplicaciones de Alta Presión en Construcción de ALTAP, una publicación clave para elevar los estándares de seguridad y eficiencia operativa en cualquier proyecto constructivo.

