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Equipos de protección individual en zonas ATEX: criterios normativos y referencias técnicas

La correcta selección del vestuario y calzado de protección en atmósferas potencialmente explosivas es fundamental para mitigar los riesgos derivados de las descargas electrostáticas.

La protección de los trabajadores en entornos con riesgo de atmósfera explosiva (ATEX) exige un riguroso cumplimiento normativo y una cuidada selección de los Equipos de Protección Individual (EPI). De acuerdo con el Reglamento (UE) 2016/425, los EPI destinados a utilizarse en estas zonas deben estar específicamente diseñados y fabricados para evitar que se conviertan en fuentes de ignición por efectos mecánicos, eléctricos o de cargas electrostáticas.

El cuerpo humano es un conductor eléctrico que acumula energía estática a través del movimiento y la fricción. Si esta energía no se disipa de forma segura y controlada hacia el suelo, puede generar una chispa con energía suficiente para provocar una deflagración en presencia de gases, vapores o polvos inflamables. Por ello, las referencias técnicas actuales inciden en que el conjunto de protección debe actuar de manera solidaria, combinando calzado antiestático y vestuario disipativo.

La normativa exige que la ropa de protección cumpla con estándares como la norma UNE-EN 1149-5, que garantiza que el tejido disipa las cargas. Sin embargo, para que esta protección sea efectiva, el operario debe estar conectado a tierra de forma continua, un papel que cumple el calzado de seguridad con propiedades eléctricas adecuadas (conductor o antiestático). Asimismo, se recuerda que las propiedades técnicas de estos equipos pueden verse alteradas por el desgaste, los lavados incorrectos o la acumulación de suciedad y contaminantes químicos, lo que obliga a las empresas a implementar protocolos rigurosos de revisión y mantenimiento de los equipos antes de cada intervención.

Desde ALTAP recordamos a todas nuestras empresas asociadas la importancia de aplicar estrictamente estos criterios normativos en los EPI para entornos ATEX. Dado que el sector de la limpieza técnica y el saneamiento opera frecuentemente en espacios de alto riesgo como refinerías, silos o redes de alcantarillado, garantizar la correcta certificación y mantenimiento de estos equipos es la mayor garantía para proteger la vida de los operarios y asegurar un servicio de máxima calidad.